Yasiel Puig involucrado en pelea de bar en Miami

(Photo by Justin Edmonds/Getty Images)
(Photo by Justin Edmonds/Getty Images)

El jardinero de los Dodgers Yasiel Puig quedó con un ojo hinchado y moretones en el rostro tras pelearse con el portero de un bar de Miami.

El portavoz de la policía de Miami, el mayor Delrish Moss, informó el viernes que el pelotero cubano sufrió las lesiones la noche del miércoles cuando se marchaba del bar Blue Martini, a solicitud del portero luego de discutir con su hermana.

La Major League Baseball tiene previsto investigar lo sucedido, lo que convierte a Puig en el segundo jugador de las mayores que podría recibir una sanción disciplinaria según la nueva política contra violencia doméstica de la competición.

Moss indicó que “en algún momento” Puig y el portero se enfrascaron en una pelea, y Puig acabó con el ojo izquierdo hinchado y leves moretones en su rostro. Añadió que el portero terminó con un corte en el labio y leves moretones en el rostro.

El vocero agregó que el portero aseveró que Puig le pegó de forma imprevista. Pero el pelotero sostuvo que el portero se portó demasiado agresivo. Moss informó que ninguno de los dos quiso presentar cargos.

Un portavoz de los Dodgers indicó la noche del viernes que el equipo no iba a comentar sobre el incidente.

Limitado a 72 juegos en la última campaña debido a dolencias musculares, Puig bateó para .255 con 11 jonrones y 30 impulsadas.

El desertor cubano, que cumplirá 25 años el mes próximo, reside en Miami durante el receso de invierno.

Este es el último incidente polémico en que se ha visto implicado Puig, que fue detenido dos veces en 2013 por manejo temerario, provocando que los Dodgers indicasen que estaban “muy decepcionados” con su conducta. En uno de los casos, la madre de Puig le acompañaba en el automóvil.

Puig firmó un contrato de siete años por 42 millones de dólares en junio de 2012.

Responsables de la MLB y el sindicato de jugadores acordaron el pasado agosto una nueva política integral en materia de violencia doméstica, agresiones sexuales y abuso a menores. El pacto siguió a una serie de casos de violencia de género con jugadores de la NFL.