Joven boricua firma con Shepherd University

Por Gerardo López (TAB Deportes DC)

El esfuerzo y dedicación de Milleysha Molina-Otero y sus padres ha empezado a rendir frutos.  El pasado viernes Milleysha logró un paso muy importante en su vida tras obtener una beca para jugar volleyball como libero para Shepherd University.  “Me siento muy emocionada, cuando estaba firmando el documento estaba temblando un poco.  Fue un proceso muy largo pero estoy bien contenta de comprometerme a jugar para Shepherd. Cuando visité el campus en West Virginia, sentí una conexión con el coach y las jugadoras.”  Milleysha, quien anteriormente jugaba la posición de “outside hitter” nos habló de su transición a libero “Sabíamos que no iba a jugar outside hitter en college por mi estatura, así que a principio de esta temporada hicimos el cambio para yo jugar libero.  Trabajé fuertemente para entender mejor la posición y estoy loca por jugarla a nivel universitario.  Entiendo que puede haber una oportunidad para hacer el cuadro inicial la próxima temporada pero trabajaré fuerte para ganarme la posición, con prioridad a mejorar mi condición física. También seguiré practicando con mi club en preparación para el año que viene”.
Milleysha Molina-Otero

En la ceremonia se encontraban sus familiares y coaches que han sido instrumentales en su desarrollo juvenil.  Su dirigente de escuela superior, Charles Ezigbo, nos dijo: “Ella es muy atlética y sigue instrucciones.  Aunque no es de la más altas en el equipo, ella logró ser de nuestras mejores jugadoras.  Y en su año Senior me impresionó su habilidad de enfocarse en la defensa y adaptarse a la posición de libero”.

Su coach de club en la categoría de 17-18 años, Mike Ware, nos dijo “Es una atleta fenomenal pero más importante, es una jugadora muy inteligente.  Inclusive, ha creado jugadas conmigo en las prácticas. Pero lo que la hace a ella una lider es su ética de trabajo.  Ella practica y practica, trabaja y trabaja y todo su equipo sigue su liderato.  Ella ha podido sobresalir como superestrella en su categoría mayormente por su capacidad de jugar su mejor volleyball en situaciones donde hay mayor presión”.  Ware también habló de la importancia de jugar para un club además de escuela superior. “La temporada en un club dura seis meses o más.  Estás hablando de seis meses donde el jugador puede practicar sus destrezas y técnicas.  Escoger un buen club es de suma importancia porque es la mejor manera que un jugador expone sus destrezas a los scouts y coaches a nivel universitario ya que ellos prefieren ir a observación talento a torneos de clubes versus visitar cada escuela superior”.
Milleysha Molina-Otero
Milleysha nació y se crió en Puerto Rico.  A los 10 años de edad, sus padres se mudaron a Virginia.  Su padre y ex-jugador de volleyball, Danny Molina, no encontraba un club de volleyball adequado para su hija.  Es entonces cuando su buen amigo, José Gonzalez, crea su propio equipo club de volleyball llamado Areyto, con el propósito de desarrollar a jugadoras, que a pesar de no contar con la estatura, tienen excelentes habilidades en el deporte del volleyball.

Gonzalez, fundador de Areyto, nos dijo: “El club Areyto Volleyball Academy (AVA) se formó en el 2011 para que adolescentes como Milleysha y María Alejandra (hija de Gonzalez quién también logró ser becada para jugar como acomodadora para Catholic University of America) tuvieran un lugar donde desarrollarse con los valores en que nuestras familias creen.  A pesar de que jugar en un club de volleyball competitivo es trabajoso y costoso, vale la pena.  Nosotros le pusimos el nombre Areyto porque somos puertorriqueños y es parte de nuestra identidad.  Crecimos con unos valores de trabajo, dedicación, y que las cosas uno se las gana, nada es regalado.  Y eso nosotros lo compartimos a nuestras nenas.  Es una manera de devolverle al deporte que tanto nos dió a nosotros cuando estábamos creciendo.  Y nos hemos dado cuenta que el club ayuda a nuestras nenas a echar hacia adelante en lo personal ya que el ser competitivo te ayuda en otras partes de tu vida”.
Milleysha Molina-Otero Hace cinco años el plan era crear un solo equipo en la categoría de 13 años y empezar a fomentar el volleyball (al estilo puertorriqueño) en Northern Virginia.  Camino a nuestro quinta temporada hemos expandido nuestro club y contamos con equipos en las categorías de 12 a 18 años y más importante, hemos podido mantener el nivel de competividad frente a estos grandes clubes sin tener tanta estatura”.
Milleysha, quién será la única latina en el equipo se reportará el próximo verano a Shepherd University.  La boricua le da todo el crédito a sus padres, coaches y familiares. “Desde bien pequeña, mis padres me han estado apoyando.  Ellos siempre han dicho presente a todos mis torneos y juegos.  Hemos viajado mucho con el club y eso me ha ayudado a convertirme no solo en una mejor jugadora sino en una mejor persona.  Veo mucha unidad entre mi familia, mis coaches y mis compañeras de equipo.  Todos ellos me han motivado y empujado a dar lo mejor de mi, me han ayudado en mi desarrollo como jugadora de volleyball y gracias a ellos estoy cumpliendo una de mis metas”.