Golden State no ganará el Campeonato, breguen con eso

Golden State no ganará el campeonato de la NBA, suena fuerte pero así es, y les ayudaré a entenderlo y a procesarlo paso a paso.

Sí, es cierto que son un equipo extremadamente talentoso y demás, pero a mí no me convencen del todo y sé que a muchos de ustedes tampoco, aunque no se atrevan a decirlo en público.

¿Y saben la razón principal por la cual este equipo no cargará el trofeo Larry O’Brien este “season”?, sencillo…porque son un equipo débil de carácter y mente.


Pudiéramos señalar otros aspectos que preocupan dentro del juego de los Warriors tales como su debilidad en la protección de las tablas, poca profundidad en la rotación en su personal del banco en comparación con los años anteriores, alguno que otro jugador jóven sin experiencia en “Playoffs”,la baja producción ofensiva de sus reservas (#27 en la liga de 30 equipos con media de 29.4 ppj), su alta producción de “turnovers” (#8 en la liga con 14.3), su defensa (#20 en la liga permitiendo 105.4 ppj).

Todos esos factores que señalo anteriormente son importantes y quizás la combinación de ellos sea uno de los grandes culpables de que Golden State no gane el título este año. Pero esos “issues” que señalo no son exclusivos de los Warriors, uno que otro equipo de la liga padece de estos síntomas. Y es que no existe equipo perfecto, se puede decir que varios equipos contendores como Cavaliers, Spurs, Rockets y Clippers tienen sus asuntitos por resolver, pero en términos de Golden State su debilidad mayor es un asunto psicológico.

Los Golden State Warriors se desmoronaron en las pasadas finales del 2016 permitiendo que unos “casi moribundos” Cleveland Cavaliers les derrotaran de manera histórica en los últimos 3 juegos de la serie, 2 de ellos jugándose en el hostil Oracle Arena. Muchos fueron los culpables señalados por de dicha resbalada. Asuntos como los graves problemas de puntería desde el área de tres puntos y hasta la catastrófica defensa jugada en ocasiones fue lo que permitió mayormente que LeBron James y Kyrie Irving se echaran la serie en el bolsillo. Golden State subestimó el corazón de Cleveland y eso le sirvió de motor a los Cavs para que encontraran esas debilidades que hasta el momento no habían podido explotar en la serie.

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Hubo ocasiones en esa serie donde la inmadurez fue evidente con un Stephen Curry y su frustrada tirada de boquilla al público, un Draymond Green con sus patadas voladoras y la muy merecida expulsión y hasta un normalmente callado Klay Thomspon cuestionando la hombría de LeBron y burlándose de el en público.

Estos asuntitos no son comunes para un equipo que fue campeón, que estaba en su segunda final consecutiva y que venía de ganar 73 juegos. A mi entender esa serie la perdieron más mental que estratégicamente.

Pero hablemos del presente, y es que con la llegada de Kevin Durant la mayoría de las personas pensaron que el título estaba ya en caja de seguridad, pero vuelvo y repito, KD hace que la parte del frente del local se vea mas bonito pero el almacén aún tiene tremendo reguero.


Durant es tremendo jugador, uno de los más talentosos y respetados de la liga, pero a mi entender no tiene el DNA de comandante en jefe de un batallón (hasta en OKC para mi el verdadero líder era Westbrook). Kevin siempre ha sido el hijo de Lebron James en términos de victorias y derrotas y sin duda está obsesionado con vencerlo y treparse al podio como campeón. Durant produce números increíbles pero su nombre en el roster no garantiza campeonatos.

Esta temporada es la que marca la nueva era de Durant, un tipo que saltó de héroe a villano y que ahora mismo (aunque el no lo diga, su lenguaje corporal lo delata) tiene esos momentos donde hasta se cuestiona si tomó la decisión correcta al saltar a Golden State. No me malinterprete, para mi este tipo está a otro nivel, sus destrezas son admirables, su “clutch” y sus “cojo…” en determinados momentos del juego también, pero no tiene el bagaje mental que quizás requiere determinados momentos de una temporada tan exigente como esta, donde para los Warriors es ganar el título o ser nuevamente unos fracasados. Durant aunque no lo acepte, también tiene el “Chip LeBron” en su mente.

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Ese deseo brutal de humillar y derrotar a los Cavaliers puede ser un elemento de motivación para los Warriors pero también puede ser el asunto que no los deje tener la paz que hace falta en ciertos momentos de una serie tan competitiva como la que se espera entre ambos, si es que Golden State llega a la final, que no me sorprendería si lo logran, equipo tienen para eso.

Existen unos denominadores comunes en algunas de las derrotas de los Warriors esta temporada. Por ejemplo un equipo físico y molestoso como Memphis les ha creado bastante problemas con su defensa de perímetro, su juego rudo en las tablas y su constante “grind game”. Observe esos juegos y vera como los Grizzlies desnudan a Golden State y los hacen lucir vulnerables. Una serie entre ambos equipos saludables sería tremendo dolor de cabeza para Steve Kerr. Y es que muchos de los equipos que le juegan bien a los Warriors saben que jugado por jugador no se los ganan, pero si mantienen un enfoque y juego estable sin cometer muchos errores, llegará el momento de la relajación o el juego “fancy” de los Warriors, momento idóneo para montar un “run” y ver si colapsan o no al final.

Golden State es un equipo “bi-polar”, su estado de animo en cancha es variado. A veces su alegría y seguridad es su mejor herramienta para fluir y destruir al oponente, pero en ocasiones su súbita baja en ánimo y desconcentración es los que los lleva tener problemas.

En el día de Navidad pudimos ver como un equipo de Cleveland logró nuevamente insertarse en la mente de los Warriors, provocándoles una derrota más en su competitiva rivalidad. Golden State no pudo mantener ni aumentar una ventaja de (95-82) restando 9:19 en el último parcial, bajaron la guardia defensivamente y vieron como la combinación de un juego agresivo de James y Irving los dejaron pegaos otra vez.

El ajuste de roles de Golden State continuará, Stephen Curry posiblemente ha sido el más sacrificado de todos en términos de adaptación a ser el nuevo “sidekick” de Durant. Steve Kerr ha hecho un buen trabajo con un “unselfish” Klay Thompson y un muy versátil Draymond Green, su trabajo colectivo les ha ganado un récord impresionante, sus “highlights” en ESPN son el acompañante perfecto de un buen desayuno en las mañanas, pero hay un fantasma que sigue rondando en el camerino de los Warriors, y lo es el miedo al fracaso. El temor a fracasar, es uno de los principales obstáculos en nuestro camino hacia el éxito.

El equipo más talentoso esta temporada es sin duda Golden State, el equipo más talentoso la temporada pasada también lo fue sin duda Golden State, pero el talento no lo es todo. Y el talento sí es concedido, pero debes ganarte el triunfo.

Para cerrar, yo creo que Golden State está obsesionado con Cleveland y eso a la larga los perjudicará. Aún no han podido cerrar ese capítulo de las pasadas finales y eso les atormenta el sueño todas las noches. Y esta temporada muchos de esos veteranos (que quizás no jugaban mucho) con roles más psicologos que estratégicos, se marcharon, y la diferencia en la postemporada se notará desde un avión en términos de mantener el enfoque y la calma en relación a este tema y a otros.

Si te obsesionas entonces no tienes una medida justa de lo que haces y pierdes el sentido de lo que te hace ser genino. Hasta que Golden State no pase esa página de los Cavaliers y entierren esos recuerdos, no podrán ganar el campeonato, breguen con eso.