Yadier Molina se las canta claro a MLB

(AP) — Yadier Molina fustigó a las Grandes Ligas y a los organizadores del Clásico Mundial de Béisbol en México por los arreglos de seguridad para cuidar a las familias de los jugadores de Puerto Rico durante el partido ante los anfitriones.

Casi al final del juego del sábado en la noche, una pelea entre aficionados se desató en una de las gradas adyacentes a la zona donde están sentadas las familias de los jugadores puertorriqueños. Varios peloteros salieron del dugout para ver lo que ocurría, y el encuentro se detuvo unos minutos mientras el sonido local pedía calma a los aficionados.

Molina, receptor dos veces campeón de la Serie Mundial con los Cardenales de San Luis y seleccionado en siete ocasiones al Juego de Estrellas, era uno de los jugadores que manifestaron su disgusto ante la situación. Por un momento pareció que quería saltar hacia las gradas.

“MLB es una vergüenza que estén más interesados en hacer dinero que en la seguridad de nuestras familias, es una vergüenza que los jugadores se tengan que preocupar por la seguridad de nuestra familia cuando se supone que ustedes la provean”, escribió Molina en su cuenta de Instagram. “Horrible la organización para este evento, no hay seguridad para los jugadores, una vergüenza”.

Otros jugadores que estuvieron cerca de los incidentes fueron Francisco Lindor y Javier Báez.

“Uno no quiere que pasen cosas así, son cosas de familia y uno rápido piensa en sus padres, en su esposa, en sus hijos y uno no quiere que pase eso”, dijo Lindor. “Lástima que suceda así, en un ambiente tan bonito, en una actividad tan bonita y bella. Gracias a Dios que nadie salió lastimado, me dijeron que ningún fanático salió lastimado”.

“Para mí fue susto, solamente escuché el narrador que estaba diciendo, vuelvan a sus dugout y pensé que era equipo con equipo y cuando salgo, veo que el problema era en la sección de la familia y veo a mi familia y a la familia de todo el mundo tratando de separar y tratando de estar a salvo, pues, me desesperé un poquito, porque no había visto que había sucedido, pero estaba todo bajo control, mi familia me dijo que todo estaba bien, me hicieron señales y yo me calmé también un poquito”, dijo Báez.

Para el encuentro del domingo ante Italia, fue posible observar más personal de seguridad en la zona donde se encuentran las familias de los jugadores.

“Lo que ocurrió fue lamentable, se vio muy mal, más allá de quién tuvo la culpa son cosas que no deben pasar. Uno no se espera que pasen estas cosas, como adulto no sentí miedo pero sí hubo temor por lo que pudiera pasarle a los niños pequeños”, dijo Hiram Burgos, padre del lanzador boricua del mismo nombre. “Entiendo que ya hoy la organización se aseguró de poner más seguridad en el área y ya hoy lo estamos pasando tranquilos”.