¿A los abonados, quien les responde y de quien es la culpa en Humacao?

(TAB) — La fanaticada de los Caciques de Humacao está molesta, ¿pero tendrán razón para estarlo?

Un fanatico acude a TAB Deportes para saber como podría recuperar el dinero que pagó por su abono durante toda la temporada regular, ya que los aires son que el equipo podría mudarse al pueblo de Isabela.
“Y quien nos defiende a nosotros los abonados Caciques que pagamos por TODA la temporada? O hay que ir a corte?” dijo Evaristo Ramos a lo que el actual propietario de los Caciques, Daniel Maes, contestó diciendo, “Yo no estoy mudando el equipo, si un nuevo propietario lo hace él es el responsable.”


Si hay algo cierto aquí es que si se mudan los Caciques, alguien debe pagar esos juegos que no podrá disfrutar el abonado, no se cumplieron las expectativas como fanático y como cliente que paga y “aporta” al equipo se les falta el respeto.

¿Pero de quien es la culpa?
La realidad es que la culpa del desastre de temporada lo tienen la gerencia actual y los fanáticos.
La gerencia sabe que iba ser muy difícil poder continuar con un equipo de alto calibre que estaba en 2da posición al momento de que comenzara la debacle económica. Pero a raíz de que llega esta debacle, equipos pendiente del mantengo de los municipios.
Del comercio local en Humacao no se puede contar y la liga sigue y seguirá siendo más y más cara a travez de los años si queremos ver un buen espectáculo.
Del fanatico porque simple y llanamente no apoyó!


En Humacao en la “gallera” la Emilio E Huyke, se metían casi casa llena en al menos mitad de temporada, bueno pero un concierto de Indy Flow lo llena, ¿pero saben que? el equipo era casi de novatos y jugadores que tenían hambre de escribir su nombre en el BSN como lo fue con Ansel Guzman, Ricky Sanchez, Kleon Penn, Dennis Clemente, Miguel Ali Berdiel entre otros.
Si el fanático no apoya el show, hay que llevárselo a otro lugar pero siendo responsable con los compromisos con los fanáticos que sí apoyaron y los auspiciadores que se atrevieron a confiar.