Se Agota la Paciencia en Los Ángeles

Jan P. Correa (Around The 24)
El discurso de los Lakers esta temporada ha sido la paciencia. Paciencia para conocerse. Paciencia para encontrar las alineaciones. Paciencia para entender sus nuevos roles. Paciencia para lucir como el equipo que esperábamos. Y la realidad es que hemos tenido episodios donde hemos visto a unos Lakers fluidos, aceitados y motivados. Algunos expertos los han bautizado como “el equipo más entretenido de la temporada”. Pero la realidad es que, aunque los Lakers están dando el todo en cada juego y se han ido a los golpes con equipos fuertes del Oeste, ya es momento de comenzar a ver su esfuerzo traducido en victorias.


 
Los Lakers, con record de 2-5, no han encontrado la manera de cerrar los juegos. En ocasiones vemos a un LeBron James demasiado pasivo en el “crunch time”, cediendo la bola a los jugadores jóvenes sin experiencia o conformándose con un tiro a larga distancia. Ayer contra los Wolves no fue la excepción. Quedando menos de un minuto, en vez de atacar el canasto y jugar el “foul game”, se conformaron en varias ocasiones con tiros de poco porcentaje de la línea de tres, cuando los Lakers claramente carecen de un tirador trespuntista confiable. En una jugada le cedió el balón a Kuzma, quien tomo un tiro malísimo que fue bloqueado por Taj Gibson. Y en otra ocasión, LeBron salió en un “inbound play” para tomar un tiro de esquina de tres puntos. Ambos innecesarios.


 
Pero más allá de las decisiones de último minuto de los Lakers, hay dos factores que están siendo críticos en sus resultados: Rebotes y Turnovers. El problema con los rebotes permitió que Minnesota hoy tuviese una cantidad inaceptable de “second chance points”. Y los turnovers, no solo fueron excesivos, sino que la mayoría fueron convertidos en puntos para los Wolves. Hasta que esto no se detenga, los Lakers tendrán dolores de cabeza interminables en el Oeste.


 
En su entrevista post-partido, LeBron James hablaba sobre el desempeño de su equipo y le preguntaron por la paciencia que estaban teniendo en el proceso, a lo que respondió: “Estamos siendo pacientes, pero en algún punto tenemos que comenzar a mejorar. No podemos pretender hacer lo mismo una y otra vez y esperar distintos resultados. Eso es de dementes.”
 
LeBron se ha caracterizado este inicio de temporada por verse siempre calmado, pero claramente se nota que pronto esa calma desaparecerá. Ya es hora de que se vea un plan concreto de parte de Luke Walton en cuanto a las alineaciones, y es hora de que cada cual asuma su rol y lo ejecute con calidad. JaVele MacGee necesita ayuda en la pintura, por más que Johnathan Williams trate, sigue siendo muy bajito para hacer una diferencia significativa en las tablas. Los Lakers necesitan otro hombre grande (y un tirador de larga distancia, pero esto es obvio).


 
Como muy bien dijo LeBron hoy, “no me quieres ver cuándo pierda la paciencia”. Se que estamos a principio de temporada pero, si no se comienza a ver estabilidad en el juego de los Lakers, creo que el romance de Hollywood terminará y las cabezas comenzaran a rodar. El “hype” que se creó en Los Ángeles fue enorme. La gente quiere resultados.