Celtics: Futura dinastía o bomba de tiempo?

Por Jan Correa (Around the 24)

Las cosas han cambiado mucho en el Este durante el verano. La salida de LeBron James de Cleveland dejó el paso abierto a un nuevo campeón de conferencia, y los Celtics son los instantáneos favoritos (aunque insisto en que no se pueden dormir con Toronto, pero ese tema es para luego).

Los Celtics no solo se desempeñaron espectacularmente la pasada temporada, sino que lo hicieron sin sus dos jugadores estelares (Kyrie Irving y Gordon Hayward). Los jugadores de reparto, de la mano del veterano Al Horford y los talentos jóvenes de Jaylen Brown y Jayson Tatum, no solo llevaron a los Celtics a las finales del Este, sino que dieron una batalla fuerte y digna a LeBron y sus Cavs. Ahora, con el regreso de Kyrie y Gordon a la alineación, más la partida de LeBron a los Lakers, las expectativas de este equipo son, como mínimo, convertirse en campeones del Este.

Pero, cuán bueno es tener un roster con la profundidad de Boston? Es realmente todo tan perfecto cuando tienes un escenario como el de los Celtics? No necesariamente. Brad Stevens tiene varios retos en sus manos para esta próxima temporada. Primero que nada, si todos se mantienen saludables, tendrá que “coachar” jugadores estrella. Coach Stevens, desde colegial, se ha caracterizado por maximizar jugadores de reparto y elevar su nivel de juego. Jugadores sin egos. Jugadores que se dejan “coachar”. Pero, fluirá de la misma manera, consistentemente por la duración de una temporada, con jugadores del calibre de Hayward o con el ego de Irving? Y, por otro lado, quién asumirá ahora el rol secundario? Terry Rozier? Jaylen Brown? Marcus Smart? Jayson Tatum? Todos estos jugadores demostraron sus cualidades, demostraron su capacidad de dominar siendo jugadores principales, y Tatum nos dejó saber que llegó para quedarse con la liga. Ahora, con la llegada de Kyrie y Hayward, es obvio que el escenario cambia y algunos de ellos pasarán a ser suplentes y a sacrificar minutos de juegos.

Esto es un roster sumamente joven. Es difícil que jugadores tan jóvenes sacrifiquen tiempo de juego y, por consiguiente, estadísticas, sobre todo viniendo de una temporada donde probaron que tienen las herramientas necesarias para ser iniciales en otro equipo, si no es en Boston. Y si a esto le sumamos el deseo desmedido de Kyrie Irving ser el alfa de un equipo (razón por la cual dejó a LeBron James y a Cleveland), se complica aun más la situación porque, como todos sabemos, este equipo es de Brad Stevens, no de Kyrie. Así es que, por donde quiera que lo veamos, Brad Stevens va a tener mucho trabajo esta temporada, y no me sorprendería que este roster, así como lo conocemos, no dure más de un año.

La bomba está activa. El reloj está corriendo. Ahora depende de la capacidad de Stevens y de la madurez de estos jóvenes el que esta bomba de tiempo explote, o que logren encontrar la forma de desactivarla, encontrar un balance y llevar a Boston a la gloria una vez más.