Diez razones para el bajón de los Celtics

Por Marcos J Brenes (The Gondol)

Para dominar en la NBA se necesita mucho más que talento. Eso es una realidad a la que se enfrentan los Celtics, que andan con récord de 10-10, séptimos en la triste Conferencia del Este y sin muchas respuestas a lo que sea que les acongoja.

Aquí las 10 razones por las cuales los Celtics no están jugando a la altura que se esperaba:

1- Gordon Hayward no es el mismo: Hayward tuvo una de las lesiones más espeluznantes durante el primer periodo del primer partido de la pasada temporada. A más de un año de que su tobillo apuntara al sur, Hayward no es el mismo jugador aún. Gordon se presenta un tanto espantado a la hora de atacar el canasto. Su presencia crea un desbalance en un equipo que lo necesita óptimo para competir por el campeonato, pero para guiarlo a ese punto tiene que pasar por la pesadumbre en lo que recobra su confianza. El problema se complica cuando se consideran los más de $90 millones restantes en su contrato.

2- La ofensiva actualmente es un desastre, clasificada número 27 de 30. Hasta el momento, los ajustes del coach Stevens no han dado resultado. El cliché de “solo hay una bola” parece ser cierto en el frío de Massachusetts. Su defensa sigue segunda en la liga, lo que siempre los mantendrá a flote.

3- Jayson Tatum y su mala selección de tiro: Tatum proyectaba como uno de los mejores prospectos en el 2017, con la mayor —y prácticamente única—crítica siendo su afinidad por ejecutar el “Melo”, el tiro a larga distancia pero no de tres puntos el cual toda estadística de avanzada apunta como el peor en el baloncesto. La pasada temporada lo mantuvo bajo control.

“Durante el verano Tatum entrenó con Kobe. La cita directa del consejo de Kobe a Tatum fue ‘tírala siempre que la tengas y haz el tiro que quieras’. Eso parece un chiste, pero ese fue el consejo de Kobe y en lo que va de temporada Tatum no es el mismo jugador”, expresó Ben Golliver, periodista de Sport Illustrated. Esta temporada Jayson está primero en la liga en dicho tiro, con poca efectividad, como era de esperarse.

4- Terry Rozier se sirvió con la cuchara grande durante la pasada postemporada ante la ausencia de Kyrie Irving, promediando 17 puntos, cinco rebotes, seis asistencias y un robo de balón con una tasa de uso al nivel de la de Kyrie. La lógica dictaba que aunque en menos tiempo, el nivel de productividad seguiría al mismo ritmo. Ese no ha sido el caso, con una pobre efectividad de campo y una calificación negativa en su tiempo en cancha.

5- Brad Stevens ya no es underdog: Stevens se ha implantado como uno de los mejores dirigentes de la liga y el mejor entre la nueva cepa, pero esta es su primera temporada al mando de un equipo con expectativas campeoniles y como el favorito para ganar la Conferencia. Stevens ha florecido en el rol de underdog, al mando de la Universidad de Butler y con unos aguerridos Celtics de los cuales no se esperaba tanto en años recientes. Hay que ver cómo evoluciona en esta nueva situación.

6- El estelar Al Horford lo coge suavecito: Horford parece andar en neutro durante la temporada regular, con promedios de 11 puntos, seis rebotes y cuatro asistencias. El dominicano tiende a crecerse en los playoffs. Puede que este año necesiten que lo haga un poco antes.

7- Kyrie nunca ha sobresalido por su liderazgo, y esta temporada ha creado tensión al criticar a los jóvenes del equipo por “no saber lo que hacen”, y al expresar que el equipo necesita “un veterano de 14 años de experiencia”. Comentario que muchos periodistas descifraron como una puya a Horford, quien no tiende a gritarle a los jóvenes en el camerino.

Continúe leyendo aquí