Gregg Popovich: Desencantado con el baloncesto actual

Jan P. Correa (Around The 24)

Hace varios días atrás, el entrenador de los Spurs de San Antonio, Gregg Popovich, dejó salir su verdadero sentir sobre cómo el baloncesto se juega actualmente. Claramente disgustado, afloró su frustración con la manera en que los “analytics” han viciado el deporte, enfocándose meramente en la producción a larga distancia y básicamente descartando todo lo que tenga que ver con el impacto defensivo, el impacto de los errores (“turnovers”) y el impacto de los rebotes en el resultado de un juego. “Ya no hay baloncesto, ya no hay nada bello.” expresó Pop. “Es bastante aburrido. Pero eso es lo que hay y hay que trabajar con eso”.


Obviamente, viniendo de un entrenador del calibre de Popovich, hay que escuchar y darle peso a lo que dice. Pero más que causar en los fanáticos un verdadero análisis crítico de la situación, sus expresiones levantaron una vez más el debate generacional: La defensa contra la ofensiva. El juego físico contra el juego fino. El juego interior contra el juego a larga distancia. La vieja escuela contra la nueva escuela. Pero independientemente de a qué “escuela” pertenezcas, hay que aceptar una cosa: para bien o para mal, el baloncesto ya no es el mismo.

Popovich lo sabe. El lo acepta. Pero no deja de desagradarle esta nueva tendencia. El nunca ha sido fanático del tiro de tres puntos, y ha sido bastante vocal al respecto. Y esto no ha evitado que su equipo tenga éxito en la liga, creando una de las franquicias más consistentes de la historia. Pero ahora es distinto. Ya Pop no tiene a Duncan, no tiene a Parker, no tiene a Manu. Él es la última pieza de los Spurs históricos que todos conocíamos. ¿Cuán dispuesto esta Popovich para involucrarse en esta nueva tendencia del baloncesto a estas alturas de su carrera? No creo que mucho.

Con 29 años de carrera, donde los primeros seis fueron como asistente (4 en San Antonio y 2 en Golden State), y los restantes 23 como dirigente de los Spurs. Cinco campeonatos con esta organización. Un record de 1,208 victorias y 533 derrotas (a solo tres victorias de sobrepasar a Pat Riley en la 4ta posición de todos los tiempos). ¿Qué más tiene que probar Pop? Lo ha hecho todo, y lo ha hecho bien.

Popovich, con estos comentarios, nos esta dejando saber qué va de salida. Su turno esta terminando. El equipo con el que él creció ya se fue. Sus jugadores ya se despidieron. Lo único que le queda es el baloncesto, y con todos estos cambios ya ni él lo reconoce. El próximo en despedirse será él, muy pronto.