Un campeonato sin Chris Paul

Un campeonato sin Chris Paul

Los Houston Rockets han ganado siete de sus últimos ocho juegos y se posicionan séptimos en la Conferencia Oest, el equipo ha ganado sus últimos dos partidos, esto jugando sin su armador super-estrella, Chris Paul.

Un CP3 lesionado no es nada nuevo para los Rockets. Durante las finales de Conferencia 2017-2018, Paul se perdió de importantes juegos debido a una lesión, las victorias de los Rockets sobre los San Antonio Spurs y Oklahoma Thunder se obtuvieron por medio de un James Harden que tomó control ofensivo, y un Clint Capela que recogió más de 20 rebotes en cada partido.

Para llenar el vacío dejado por Paul, los Rockets firmaron a Austin Rivers. Rivers había jugado con Paul cuando ambos estaban en los L.A. Clippers.

Rivers fue clave en la victoria sobre el Thunder el día de navidad, acertando dos importantes disparos de tres.

El coach del equipo, Mike D’Antoni, dijo a TAB Deportes que Rivers parece tener mucho que ofrecer.

Los Rockets, como toda organización, trabajan mejor cuando tienen consistencia. El hecho de que CP3 (Chris Paul) pueda lesionarse varias veces en una temporada, rompe la consistencia.

Paul se lesionó en un momento clave de la postemporada pasada y ya volvió a lesionarse este 2018-2019.

El valor que le trae Paul a los Rockets va más allá de su desempeño en la cancha. Paul es un jugador de calibre histórico y su presencia beneficia a la organización de varias maneras.

Aun así, a D’Antoni y los Rockets les conviene decidirse a ser capaces de ganar un campeonato sin Paul, pues nada garantiza que el estará presente en los momentos claves.