Mismo fin, situaciones distintas

Por Damian Ferrer

Y Canelo la volvió hacer, pero esta vez no se puede defender lo indefendible. Ya veo “Canelovers” comparándolo con otros peleadores como Floyd Mayweather, Manny Pacquiao, Miguel Cotto, entre otros, que han “pecado” en pedir algún peso acordado, para buscar “ventajas”, pero en el caso de ellos eran para buscar menos desventajas, Canelo ante Jacobs lo que busca es tener las ventajas, en un peso donde él es natural, y me explico…


Mayweather exige un “catchweight” (peso acordado), cuando ve que sus desventajas en peso, serían muchísima al invadir una categoría que NO es la suya (ahí está la clave de todo). Lo hizo en contra del mismo Canelo. Pacquiao lo puso en efecto, para su pelea ante Cotto, que recién inauguraba las 147 libras, luego de un asenso rapidísimo por las 135 y 140 libras (incluyendo un combate ante De La Hoya, quien no marcaba 147 libras en 10 años).

Ya después de Cotto, su pelea ante Joshua Clottey, fue en 147, pues era ya campeón del peso y decidió militar en la categoría welter desde entonces. El mismo caso de Cotto en las 160 libras. Que solo se quedó en ese peso, para buscar un mega-combate ante Canelo, el cual logró y luego regresó a las 154 libras. En fin, nunca vimos a Mayweather pidiendo ventajas, en los pesos donde el militó y era natural (130, 135, 140 y 147), ya que el combate ante JM Márquez, el que se tenía que sacrificar era él y optó por pagar la libra en exceso.


Canelo es el actual campeón AMB y CMB de las 160 libras. Es el peso donde él mejor se siente, incluso, ha peleado más arriba en pesos intermedios (ante Chávez Jr. y Fielding), pero obviamente en pesos acordados, donde él sería el aventajado. En esos dos casos, aunque yo soy un detractor eterno del catchweight, le doy la razón, porque eran en divisiones donde él no milita. Como los casos de Mayweather, Pacquiao y Cotto que expuse en los párrafos anteriores.

Canelo ante Jacobs, es en el peso natural de ambos, el mexicano es campeón en dos de los cuatro organismos y su rival, es el campeón de uno de los organismos mundiales (FIB), y ha estado prácticamente toda su carrera en el peso mediano. Pero hay un detalle…en condiciones normales, Canelo suele ser el más fuerte y pesado del ring en las peleas de su categoría regular. Por ejemplo, en su pelea ante Cotto, subió más de 17 libras cuando subió al ring, entre otros. Ante Golovkin, en ambos encuentros, no hubo catchweight ni cláusula de rehidratación de no subir más de 10 libras. Y vieron los resultados, Canelo no pudo dominar con su habitual fortaleza, a un Golovkin casi de su tamaño.


Ahora bien, esta pelea, entre dos pesos medianos, en un combate de unificación donde hay en juego tres títulos, es una total desfachatez pedir una cláusula de rehidratación de 10 libras. Es absurdo pedir ventajas en una pelea de título mundial, donde ambos son campeones y pueden marcar 160 libras sin problemas. Pero, al parecer se dieron cuenta que Jacobs es un verdadero peso mediano, sólido, grande y aún le queda bastante gas en el tanque. Sus casi 6 pues de estatura, sobre los 5’8” de Canelo, pondrían al mexicano en una posible desventajas…y digo eso y hasta me siento estupido, porque si ambos son campeones y pueden marcar 160, lo que es igual no sería ventaja, pero por algo el grupo de Canelo exigió esa cláusula, es obvio, buscar la ventaja de alguna manera.

Cabe destacar y aclarar, que el organismo del FIB, del cual Jacobs es campeón, tiene por ley en su reglamento la cláusula de no pasar las 10 libras en la mañana del día del combate. Pero deja esa regla sin efecto, cuando hay títulos de otros organismos en juego. Por lo tanto, en Canelo vs. Jacobs, no aplicaba.


Yo siempre trato de buscarle las cosas buenas en movidas y carreras a los boxeadores, lo he hecho muchas veces con el mismo Canelo, donde saco lo positivo que ha hecho, algo que la mayoría del fanático por “hate” al mexicano, no las mencionan. Pero mientas Canelo siga tratando de buscar ventajas en sus peleas, cuando hipotéticamente es un combate parejo en todo, tendrá más gente que lo odie y además, su legado del boxeo carecerá del respeto que se podría merecer. Lo de poner una cláusula en el contrato de su pelea ante Daniel Jacobs, en cierto modo es un acto de cobardía y de “ventajismo” de su parte, aprovechándose de su fama y el privilegio de ser unos de lo peleadores más populares del boxeo, lo que le garantiza que sus rivales se sacrifiquen en catchweight o cláusulas de rehidratación, para ganarse una buena bolsa ante el tapatío.


Por eso a peleadores como Sugar Ray Robinson, no los veremos más. Quien en casi todas sus peleas ante Jake LaMotta, le regaló entre 15 a 10 libras, todo por comprobar que él podía ser el mejor mediano del mundo, aunque fuera “pequeño” para el peso.