Atletas por Fe

Por Zacha Acosta (La Estocada)

Los caminos que he recorrido han estado llenos de historias inspiradoras. Son aquellas anécdotas que florecen de un abrazo, de un grito de victoria, de un llanto exclamando felicidad o dolor, de una sonrisa de satisfacción. También son conversaciones que producen conexión a través de una simple alabanza, que se pronuncia en una frase de agradecimiento que abarca un todo: “Gracias a Dios”.

El deporte, que lo considero mi fuente primaria de acercamiento a Dios, me otorga cada día un resumen de grandezas. La principal de ella, la Fe. Sí, esa que bien define Hebreos 11:1 “Es pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”.


Es una seguridad inquebrantable, llena de propósitos para agradar a quien le adjudicamos, los creyentes, los dones deportivos. Si no eres deportistas también eres bienvenido, porque el principio de Fe es aplicado al universo de nuestro ser.

Desde que tengo razón deportiva uso mi versículo favorito Filipenses 4:13 “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. No lo llevo tatuado, pero sí estuvo y sigue estando dentro de mí.

Un versículo que viajó en cada una de mis cazoletas de los floretes, como símbolo de seguridad y recordatorio de Fe. La Fe es lo último que se pierde, y más practicando una disciplina deportiva a alto rendimiento donde siempre se exigen resultados.

Esta acción la hice parte de mi vida esgrimística, dándome años más tarde la tarea de buscar semejantes que usan la palabra de Dios de sostén emocional y/o espiritual. Esta “Estocada”, “toque”, “touché” o “poke” se agudizó desde que entré en contacto con la biblia “Strungle & Triumph, persiguiendo más que el oro y la plata” de Athletes in Action después de mi regreso de los Juegos Olímpicos de Río 2016.

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